41 mujeres asesinadas en 2026 y niños creciendo en silencio y miedo
¿Sabías que en La Rioja ya se han registrado 41 feminicidios en lo que va de 2026? Cada uno de estos casos tiene un impacto directo en toda la comunidad, especialmente en los niños y adolescentes que viven en hogares afectados.
La Asociación Pro-Infancia Riojana denuncia que la violencia de género no solo destruye vidas adultas, sino que también marca a los más pequeños, quienes crecen en un entorno de miedo, control y silencio. Estos niños no son solo testigos, sino víctimas directas que sufren daños físicos y emocionales que pueden durar toda la vida.
Esto tiene graves consecuencias: un niño que vive en un hogar violento puede desarrollar problemas de confianza, ansiedad o dificultad para relacionarse. Además, si no se actúa, se perpetúa el ciclo de violencia, afectando a futuras generaciones y a toda la sociedad. La indiferencia no puede ser una opción si queremos un futuro más justo y seguro.
¿Qué podemos hacer los ciudadanos? Es fundamental apoyar a las víctimas, exigir a las instituciones recursos adecuados y promover una educación en valores de respeto y igualdad en las escuelas y en casa. Todos tenemos un papel en proteger a los más vulnerables y en romper con el silencio que alimenta la violencia.
Para quienes tienen hijos, esto significa estar atentos a las señales de maltrato y crear un ambiente donde puedan expresar sus miedos y dudas. La protección y el apoyo no solo corresponden a las autoridades, sino también a cada uno de nosotros. La prevención empieza en casa y en la comunidad.
Lo que se viene ahora depende de nuestra acción. Es imprescindible que las instituciones refuercen los recursos para proteger a las víctimas y que la sociedad no mire hacia otro lado. Solo así podremos garantizar un entorno seguro donde los niños crezcan libres de violencia y miedo.