El Gobierno descarta usar Ribavellosa para acoger menores migrantes: ¿Qué pasará ahora?
El Ministerio de Juventud e Infancia ha dejado claro: Ribavellosa no es apta para acoger a menores migrantes. La colonia, en Almarza de Cameros, no cumple con las condiciones básicas ni de seguridad, y las autoridades lo saben.
Según un informe oficial, esas instalaciones están en mal estado, aisladas y sin servicios esenciales como agua potable o saneamiento. Además, el acceso en invierno se vuelve casi imposible por las nevadas y caídas de árboles, poniendo en riesgo a los niños y niñas que se pretendía acoger allí.
Esto tiene consecuencias directas: la idea del Gobierno regional de usar Ribavellosa para los menores migrantes está completamente descartada. Lo que se buscaba era un recurso barato y cercano, pero la realidad muestra que es un lugar insalubre y peligroso, y que no cumple con la ley ni los derechos básicos de los menores.
Para los ciudadanos, esto significa que las promesas de una atención digna para los niños migrantes no se están cumpliendo. La improvisación y la falta de planificación del Ejecutivo regional vuelven a quedar en evidencia, poniendo en entredicho su gestión en un asunto tan sensible y urgente.
¿Qué debería pasar ahora? La administración debe buscar soluciones serias y adecuadas, que garanticen la protección y la integración de estos menores. Los afectados y sus familias necesitan seguridad y derechos, no instalaciones improvisadas y peligrosas.
La comunidad debe exigir transparencia y responsabilidades. Es hora de que las autoridades dejen de improvisar y ofrezcan alternativas reales, que cumplan con la ley y respeten los derechos de los niños. Solo así podremos avanzar hacia un sistema de acogida digno y justo.