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"El hijo de un matrimonio acusado en Los Lirios renuncia a la herencia por injusticia"

En un giro conmovedor en el proceso judicial que investiga un caso de asesinato en Logroño, el hijo del matrimonio involucrado ha defendido la inocencia de su padre, acusado de haber asesinado a su madre hace tres años. Con mucha emoción, el joven insistió en que su padre no dejó la casa de Gumiel de Mercado la noche del crimen, afirmando: "Estamos en una casa vieja, es imposible que él se levante, se suba al coche, y se marche a Logroño sin que yo lo notara".

Durante su declaración ante el juez y el tribunal, el hombre de 34 años alzó la voz en defensa de su padre, dejando claro que no aceptará ningún tipo de compensación económica si se condena a su progenitor por un crimen que, asegura, no cometió. “Solo quiero justicia”, expresó entre lágrimas, “deseo conocer quién es verdaderamente responsable de la muerte de mi madre”.

El hijo también hizo hincapié en que la relación entre sus padres no era problemática. “Nunca vi que se pelearan de forma grave. Mi madre era una persona entregada a su familia y siempre estuvo allí para apoyarnos”, comentó, contradiciendo las afirmaciones que sugieren tensiones maritales o un posible divorcio.

Por otro lado, el Ministerio Público mantiene que el acusado, Á.E.M., sí se trasladó esa noche a Logroño, donde, supuestamente, apuñaló a su esposa tras una discusión relacionada con el deseo de ella de separarse. La Fiscalía y la acusación particular han solicitado 22 años de prisión, mientras que la defensa del implicado se opone rotundamente a las alegaciones.

Refiriéndose a los acontecimientos que precedieron al trágico hallazgo del cadáver de su madre, el hijo relató que el 12 de octubre de 2020 estuvo trabajando con su padre en la vendimia. Recuerda haber pasado una velada tranquila, en la que ambos compartieron charlas sobre su labor y se retiraron a descansar del mismo modo. “Estaba seguro de que mi padre no se movió en toda la noche”, afirmó con convicción.

El testigo destacó que cualquier actividad nocturna por parte de su padre habría sido imposible de ocultar en su hogar. “La estructura de la casa hace ruido, las baldosas se mueven”, explicó, añadiendo que “si él hubiese salido y regresado, lo habría escuchado”.

Al día siguiente, en la mañana, se encontraron como era costumbre, y aunque no recordaba haber desayunado juntos, afirmó que su padre fue fundamental en la continuación de sus tareas laborales. A media tarde del 13 de octubre, la situación cambió drásticamente cuando su padre lo llamó para informar sobre el hallazgo del cuerpo de su madre, un momento desgarrador que lo dejó en estado de shock.

“Cuando llegué a Logroño, todo fue abrumador. Nos abrazamos y lloramos. Me ayudaron a procesar lo que había sucedido”, recordó. En ese momento, aunque la idea de un suicidio pareció plausible, con el tiempo, el hijo comenzó a dudar. “No podía aceptar que fuera un suicidio; estaba convencido de que alguien le había hecho daño”, subrayó.

Finalmente, el hijo se pronunció sobre la relación entre su familia y la familia de la víctima, señalando la falta de conexión que había entre ellos en momentos previos a la tragedia. “Mis tíos apenas habían estado en Logroño. Nunca los vi compartir con nosotros, ni siquiera durante festividades”, concluyó, sugiriendo que su presencia en este proceso judicial se siente más unida a la reciente tragedia que a lazos afectivos previos.