El hospital de Calahorra pierde 1,1 millones en 6 meses y solo ejecuta el 2,6% del presupuesto
¿Sabías que en solo medio año, el hospital de Calahorra ha visto cómo desaparecían más de un millón de euros de su presupuesto? Esto no es una exageración, sino una realidad que afecta directamente a la calidad de atención y a los profesionales que allí trabajan.
El Gobierno regional anunció cifras de inversión «históricas» para el centro, pero la realidad es otra. En realidad, ya han reducido casi un tercio del dinero destinado y solo han gastado un 2,6% del presupuesto aprobado. Eso significa que la inversión prometida no llega a los pacientes ni a los empleados.
¿Qué consecuencias tiene esto para los ciudadanos? Que el hospital no recibe los recursos necesarios, lo que puede traducirse en menos atención, menos especialistas y, en definitiva, peor cuidado para quienes dependen de él. También, muchos profesionales optan por marcharse, dejando un centro cada vez más deteriorado.
Para quienes vivimos en Calahorra, esto significa confiar en un hospital que, en realidad, no cumple con lo que promete. La falta de inversión real afecta a nuestra salud y a la de nuestras familias. Los recursos públicos deben llegar donde se necesitan, no solo en cifras en papel.
¿Qué deberían hacer ahora los afectados? Exigir transparencia, que se cumplan los presupuestos y que los recursos lleguen a quienes los necesitan. Es hora de que las autoridades prioricen la salud y la atención a la ciudadanía, no solo las cifras en el papel. Nuestro bienestar no puede seguir en juego por decisiones que solo benefician a unos pocos.