24h La Rioja.

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El jurado popular decide el caso de presunto envenenamiento de un anciano por su cuidador.

El jurado popular decide el caso de presunto envenenamiento de un anciano por su cuidador.

El fiscal solicita para el acusado 23 años de prisión por un delito de asesinato con alevosía. La defensa pide su absolución.

LOGROÑO, 12 Mar.

El jurado popular encargado de responder a las preguntas del juez sobre el proceso de un anciano presuntamente envenenado con líquido desatascador por parte de su cuidador ha comenzado a las 12,30 horas de este martes sus deliberaciones una vez que la magistrada que preside el Tribunal les haya entregado el objeto del veredicto.

Según acaba de informar el TSJR, los nueve miembros del jurado (más dos suplentes) han comenzado ya este proceso y, hasta alcanzar acuerdo, deberán permanecer aislados y sin comunicación con el exterior.

En el caso de este juicio por el que el fiscal pide 23 años de cárcel para un hombre acusado de un asesinato con alevosía y la defensa su absolución, ya que alega que fue un suicidio, el jurado popular está compuesto por 6 mujeres y 3 hombres. Los suplentes son dos hombres.

Los miembros del jurado tienen edades comprendidas entre los 31 y 54 años. En cuanto a las profesiones, son la siguientes: agricultor, biotecnólógo, bancario, operario, auxiliar de enfermería, sanitario, maestro, trabajador de una empresa de limpieza, mecánico y dos empresarios.

Según el fiscal, el acusado hizo ingerir al anciano un producto desatascador después de suministrarle el medicamento Noctamid en cantidad suficiente para provocarle somnolencia y que no pudiera defenderse. El fiscal afirma que el acusado, para el que pide 23 años de prisión, buscaba heredar los bienes de la víctima.

El fiscal pide 23 años de cárcel para A.V.M., de 46 años, sin antecedentes penales, por un delito de asesinato con alevosía, al matar a la persona que cuidaba, un hombre impedido de 82 años, con un líquido desatascador. Además, le reclama una indemnización de 300.000 euros.

Según el escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, el acusado entró en contacto con la víctima, J.V.L., cuando le alquiló una plaza de garaje y un trastero de su propiedad en la calle Beratúa de la ciudad de Logroño. Poco después el acusado comenzó a ejercer funciones de asistencia a J.V.L., en un principio sólo durante el día y con posterioridad llegando a pernoctar el domicilio de la víctima, debido a que éste sufrió un ictus.

Tres días después de salir del hospital, el acusado acompañó a la víctima a una notaría, donde éste último "otorgó testamento instituyendo heredero al acusado con la obligación de prestarle asistencia y cuidados hasta su fallecimiento". Dicho testamento revocaba otro en el que instituía como herederos, por mitad e iguales partes, a sus sobrinos.

Posteriormente, el 4 de agosto de 2020, y siempre según el escrito del fiscal, el acusado acudió al establecimiento de productos de fontanería donde compró un producto desatascador profesional. Esa misma noche, administró a la víctima el medicamento Noctamid, "en cantidad ligeramente superior al rango terapéutico, para provocarle somnolencia, y hallándose en ese estado, que le impedía defenderse, el acusado le hizo ingerir parte del producto desatascador mencionado anteriormente, con el propósito de causarle la muerte y poder heredar sus bienes".

Transcurrido un cierto tiempo desde dicha ingesta, el acusado llamó al servicio de emergencias SOS Rioja. La víctima falleció a las 07,50 horas del mismo día en el hospital siendo la causa inmediata de la muerte "fallo multiorgánico secundario a perforación gástrica y la causa inicial o fundamental perforación gástrica por ingesta de producto químico ácido".

Para el fiscal estos hechos constituyen un delito de asesinato con alevosía por los que pide 23 años de cárcel al acusado, así como una indemnización "a quienes resulten ser herederos' de 300.000 euros, en concepto de daño moral y la nulidad del último testamento.