El Parlamento de La Rioja, más fachada que poder real: así nos afecta
¿Sabías que el Parlamento de La Rioja funciona más como un teatro que como un espacio de decisión? La diputada socialista Sara Orradre denuncia que el Gobierno y el presidente Gonzalo Capellán controlan cuándo y cómo se vota, dejando a los diputados a merced de la agenda del Ejecutivo.
Este control repercute en la transparencia y en la participación de los representantes del pueblo. Si las decisiones importantes se toman al final de las sesiones o en momentos que convienen al Gobierno, los ciudadanos no tenemos voz real ni en la política ni en las leyes que nos afectan directamente.
¿Qué consecuencias tiene esto? Que las leyes y decisiones importantes pueden estar siendo manipuladas o retrasadas, sin una verdadera consulta a los representantes que nos representan. Esto puede traducirse en menos derechos y en una percepción de que la política no responde a las necesidades reales de la gente.
Para los ciudadanos, esto significa que las promesas y debates que escuchamos en campaña muchas veces no se ven reflejados en la realidad. La falta de transparencia y el control del Ejecutivo sobre el Parlamento dejan a la gente sin una voz efectiva en temas cruciales como la educación, la sanidad o el empleo.
Lo que deberíamos hacer ahora es exigir mayor transparencia y que los diputados puedan votar en horarios y condiciones que reflejen realmente su trabajo y compromiso con la ciudadanía. También, que los partidos políticos prioricen un Parlamento más abierto y menos condicionado por el Gobierno.
Si seguimos permitiendo que el poder se concentre sin controles claros, corremos el riesgo de que nuestras decisiones democráticas sean solo una fachada. Es hora de que los ciudadanos reclamemos un Parlamento que funcione para todos, no solo para los que gobiernan.