Este verano fue el más caluroso en La Rioja: 9 días a 40°C y noches sin descanso
¿Te imaginas pasar 61 días con olas de calor en solo tres meses? La Rioja no solo lo vivió, sino que rompió récords históricos. El verano de 2026 fue el más extremo en toda la historia de la comunidad, con temperaturas que afectaron tu día a día y tu salud.
El calor no fue solo una sensación. Logroño sumó 9 días con temperaturas por encima de 40 grados y 17 noches con mínimas que no bajaron de los 20. La media de temperaturas subió un 3,4% respecto a la normal, haciéndonos sentir más incómodos y preocupados por el clima que nos rodea.
Este incremento en el calor trae consecuencias claras: más riesgo de problemas de salud, aumento en el consumo de energía por aire acondicionado, y un verano más largo y agotador. La sequía también hizo su parte, siendo uno de los veranos más secos, con un 32% menos de lluvias que lo habitual, afectando a cultivos y a nuestro entorno natural.
Para los ciudadanos, esto significa que hay que adaptarse: usar protección solar, reducir las actividades en horas de más calor y cuidar más nuestro entorno. La evidencia de estos cambios no puede ser ignorada. La ola de calor y la sequía no son fenómenos aislados, sino señales de que nuestro clima está cambiando y nos afecta directamente en la salud y en la economía local.
¿Qué podemos hacer ahora? Es fundamental que las autoridades tomen medidas de prevención y que cada uno ponga de su parte. Ahorrar agua, cuidar nuestra salud y exigir políticas que aborden el cambio climático son pasos necesarios. La pregunta es: ¿estamos preparados para lo que viene si seguimos así?