La histórica ubicación de Bosonit se transformará en un nuevo complejo residencial con 40 viviendas asequibles.
LOGROÑO, 26 de noviembre.
El Ayuntamiento de Logroño ha dado un paso significativo en su Junta de Gobierno Local al aprobar la modificación del Plan General Municipal 'Marqués de San Nicolás-Puente', permitiendo que una parcela ubicada en el número 20 de esta calle recupere su uso residencial para la construcción de unas 40 viviendas a precios accesibles.
Esta decisión se produce tras la anulación, ocurrida el pasado septiembre, de la venta del solar, el cual ha vuelto a ser propiedad municipal después de que la empresa Bosonit, S.L. renunciara a su compra por razones vinculadas a la evolución del sector tecnológico.
La revisión del Plan General Municipal 'Marqués de San Nicolás-Puente' retoma la idea de destinar la parcela a un uso residencial que se ajusta a la normativa urbanística del entorno, con el objetivo de atender la creciente demanda de vivienda y fomentar la revitalización del Casco Antiguo.
Sobre las 40 viviendas asequibles que se planean construir, el concejal de Urbanismo, Íñigo López-Araquistáin, ha señalado que aún se está definiendo el modelo exacto, aunque su preferencia se inclina hacia el alquiler asequible.
“El Casco Antiguo es un pilar de la identidad de nuestra ciudad y, por ello, debe ser un espacio que cuidemos y revitalicemos para las futuras generaciones. Con esta nueva propuesta, abordamos tres necesidades clave: proteger nuestro patrimonio histórico, revitalizar el centro y enfrentar la crisis de vivienda que sufrimos”, ha expresado el concejal.
La parcela ocupa un espacio de gran sensibilidad cultural, cercana a la Iglesia de Santa María de Palacio, que se encuentra catalogada como Bien de Interés Cultural desde 1943, y en una zona sujeta al Plan Especial del Camino de Santiago.
La modificación aprobada aún debe recibir el respaldo del pleno municipal en su próxima sesión, y busca recuperar un modelo de vivienda tradicional en manzana cerrada, incorporando estrictos criterios de integración arquitectónica.
Entre los aspectos destacados por el edil están el respeto al parcelario histórico, la preservación de elementos como la sillería y la bodega, la regulación de materiales y diseños, y un estricto control del volumen de las construcciones.
Este proyecto cuenta con el respaldo del Consejo de Patrimonio, lo que asegura que las futuras obras en la parcela no solo respeten el patrimonio existente, sino que además contribuyan a su valorización.
“Habiendo estado esta área sin actividad durante casi veinte años en un contexto de baja densidad de población, nuestra administración busca restaurar el uso residencial, lo que no solo revitalizará la vida urbana, sino que también mejorará la seguridad y fomentará la actividad diaria, creando una ciudad más compacta y con convivencia de usos”, ha indicado el concejal.
“El incremento de la demanda de vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones sociales en nuestro país y en Logroño, y la activación de terrenos urbanos es una obligación que asumimos como responsables públicos”, añadió.
Con esta modificación, el Ayuntamiento refuerza su compromiso con el Plan Municipal de Vivienda, buscando aprovechar los terrenos de titularidad municipal para atender la creciente necesidad de viviendas accesibles.
Específicamente, se restablece la capacidad residencial original (5.334 m2 de techo), preservando la configuración de ordenaciones anteriores sin aumentar la densidad de construcción.
Este retorno al uso residencial “facilita la generación de nuevas viviendas en un contexto de alta demanda, optimizando el uso del suelo consolidado y revitalizando una zona tan crucial como el Casco Antiguo", subrayó el concejal.
La iniciativa, por lo tanto, reemplaza el uso dotacional privado vigente por el uso residencial original de la parcela, estableciendo alturas reguladas de B, B+3 y B+4, en consonancia con las edificaciones históricas, asegurando que la altura máxima esté entre 14 y 17 metros, respetando las alineaciones históricas.
En el interior de la manzana, se contempla un uso privado libre y la construcción de dos edificaciones, una dedicada a la vivienda (B+3) para proteger el muro este de la Iglesia de Santa María de Palacio y la otra para complementar el uso residencial, asegurando la conservación de la bodega existente.
Respecto al exterior, se mantendrá la alineación original, salvo un ajuste menor en la calle Puente para mejorar la continuidad de la misma.
Finalmente, en lo que respecta a la mejora urbana, se considerará dentro del proceso de licencia la posibilidad de habilitar parte de la planta baja de forma diáfana, permitiendo que el espacio privado se visualice desde la vía pública y proporcionando un tratamiento que sea permeable y funcional en consonancia con la edificación.
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