La Rioja necesita 485 enfermeras más para estar a la altura de Europa y protegerte mejor
¿Sabías que en La Rioja solo hay 6,65 enfermeras por cada 1.000 habitantes? Aunque parece una buena cifra, en realidad estamos muy lejos de los estándares europeos, que piden más de 8,12. Esto significa que, aunque mejoramos ligeramente, todavía nos falta mucho para cuidar bien a nuestra gente, especialmente a los mayores y enfermos crónicos.
El problema no es solo el número de profesionales, sino cómo se ajustan sus plantillas a la carga real de trabajo. Nuestro sistema sanitario está sobrecargado, y en muchos casos, una sola enfermera atiende a más de 20 pacientes en la noche. Esto aumenta los riesgos, los errores y pone en peligro la recuperación y seguridad de todos.
¿Qué pasa si no se toman medidas? Que los pacientes pueden sufrir complicaciones, reingresos y, en casos graves, una mayor mortalidad. La atención no puede ser solo un número en un papel; necesita recursos adecuados para que las enfermeras puedan hacer su trabajo bien y con calma.
Para los ciudadanos, esto significa menos atención personalizada, más esperas y una mayor incertidumbre en momentos delicados. Cuando hay menos enfermeras, las familias también sienten esa angustia, porque saben que sus seres queridos no reciben la atención que necesitan y merecen.
¿Qué podemos hacer? Exigir a las autoridades que aumenten las plazas de enfermería, tanto en formación como en trabajo. La inversión en salud no es gasto, es protección para todos. Además, debemos apoyar la mejora de las condiciones laborales para que más profesionales quieran seguir en La Rioja y no se vayan a otras comunidades o países.
El futuro de nuestra sanidad está en nuestras manos. Si no actuamos ahora, la situación solo empeorará. Los afectados, los pacientes y sus familias, deben exigir cambios y que nuestro sistema sanitario recupere la calidad y seguridad que merece. La salud no se negocia, se cuida.