Logroño adopta nuevas Ordenanzas Fiscales para 2026, fijando el IBI en 0,57 y manteniendo estables otros tributos, mientras ajusta tasas al IPC.
LOGROÑO, 30 de octubre.
El Ayuntamiento de Logroño ha tomado una decisión significativa este jueves tras aprobar en sesión extraordinaria sus Ordenanzas Fiscales para el año 2026. Esta normativa incluye una serie de medidas que buscan aligerar la presión fiscal en la ciudad, como la disminución del tipo del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) de 0,575 a 0,57, y la congelación de otros gravámenes, incluidos los impuestos de Actividades Económicas, Construcción y vehículos. Además, se han anunciado ampliaciones en las bonificaciones fiscales y un ajuste en las tasas públicas que reflejará el aumento del IPC registrado en agosto, que se sitúa en un 2,7%.
En términos económicos, la reducción del IBI, que será de medio punto, se traduce en una estimación de ahorro de aproximadamente 300.000 euros para este ejercicio, acumulando así una rebaja total de 1,3 millones desde el inicio de la legislatura, según explicaciones del concejal de Administración Pública, Francisco Iglesias.
Asimismo, la plusvalía también se verá favorecida con una reducción del 2,5% en los coeficientes aplicados, que sumados a otras reducciones en los últimos tres años deberían alcanzar un recorte total del 10% en este mandato. Los impuestos relacionados con Actividades Económicas, Construcciones e Impuestos de Vehículos permanecerán congelados, generando un respiro para los ciudadanos y los empresarios.
En lo que respecta a tasas y precios públicos, el nuevo proyecto impositivo estudia actualizar estos costos de acuerdo al IPC mencionado, para reflejar el verdadero coste de los servicios municipales, como el agua, el alcantarillado y los derechos de examen para acceder a empleos públicos, entre otros.
El concejal Iglesias también hizo hincapié en el mantenimiento de bonificaciones que habían sido introducidas en 2024 y 2025, que se centran especialmente en el apoyo a las familias, la promoción de la actividad económica y la acción ambiental.
Entre las bonificaciones destacadas se incluye una reducción de hasta el 95% del IBI para los locales afectados por obras municipales prolongadas, así como una disminución del 50% en el IAE para aquellas empresas que comiencen nuevas actividades durante su primer lustro. Las familias monoparentales también contarán con tratamientos fiscales equiparables a los de las familias numerosas.
Entre las novedades, se ha introducido una bonificación del 10% en el IAE para empresas menores de 50 empleados que implementen un Plan de Igualdad. Además, se propone un impulso hacia la digitalización y simplificación de trámites mediante la Administración Electrónica municipal.
El concejal expresó su desdén por las críticas de los grupos opositores, acusándolos de demagogia y recordándoles que deberían exhibir la misma firmeza ante los aumentos impositivos que provienen del Gobierno central. Iglesias animó a los ciudadanos a mantenerse tranquilos, subrayando que las nuevas ordenanzas permitirán construir una ciudad más próspera y favorable tanto para el comercio como para la ciudadanía en general.
Sin embargo, la oposición no tardó en expresar su desacuerdo. El portavoz del Partido Riojano, Rubén Antoñanzas, recordó al alcalde su promesa de una reducción del 10% en impuestos, argumentando que la reciente bajada en el IBI era irrisoria frente a la presión generada por las tasas de basura. Aludió a que sus historias de reducciones son meras improvisaciones y recordó que sus enmiendas centradas en problemas críticos como vivienda y asistencia a jóvenes fueron todas rechazadas.
Desde IU-Podemos, la portavoz Amaia Castro consideró que el sistema fiscal propuesto es insuficiente e injusto, argumentando que debería abordar las desigualdades sociales. Lamentó igualmente que sus propuestas para gravar propiedades vacías y asegurar una vivienda digna para todos no fueron consideradas.
María Jiménez de VOX insistió en la necesidad de aliviar la carga fiscal e incrementar la transparencia en la gestión municipal, defendiendo sus enmiendas que apuntan a apoyar a las familias y a los pequeños negocios. Criticó que las actuales Ordenanzas no alivian la presión, como se prometió, y que los logroñeses merecen una verdadera reducción de impuestos.
Por su parte, el grupo municipal del PSOE, representado por Iván Reinares, argumentó que las críticas en torno a sus enmiendas, que abogaban por un modelo de fiscalidad más justo, fueron desestimadas sin apertura al diálogo. Señaló que la falta de aceptación a sus propuestas refleja una decisión política que ignora el bienestar de los habitantes de Logroño.
Luis Alonso, otro portavoz, destacó que las nuevas tasas significarán una carga más pesada para los ciudadanos en comparación con el ejercicio anterior, enfatizando que la promesa de reducir impuestos hecha por el alcalde permanece incumplida, lo que genera desconfianza sobre la gestión fiscal del equipo gobernante.
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