Los docentes de la concertada exigen igualdad: ¿Por qué nos dejan fuera del cambio?
¿Sabías que los profesores de la enseñanza concertada en La Rioja luchan por tener las mismas condiciones que sus compañeros de la pública? La diferencia en carga lectiva y financiación los deja en desventaja, pese a hacer el mismo trabajo.
Este colectivo denuncia que, mientras la ley reduce sus horas de trabajo en la pública, ellos siguen con jornadas más largas y menos recursos. La ley actual no solo los margina en las mejoras, sino que también limita la calidad educativa que pueden ofrecer a los niños y jóvenes de la región.
Las consecuencias son claras: menos recursos, mayor carga de trabajo y una educación menos completa para los alumnos. Además, los docentes de la concertada sienten que sus derechos se ignoran, lo que puede afectar a la estabilidad del sector y, en última instancia, a la educación que reciben nuestros hijos.
Para los ciudadanos, esto significa menos calidad en la enseñanza y una desigualdad que no debería existir en un sistema que dice ser igualitario. La educación de los futuros adultos no puede estar sujeta a desigualdades laborales entre diferentes centros.
¿Qué deberían hacer ahora los afectados? Es fundamental que los docentes y las familias se unan para exigir un trato justo. La concertada también forma parte del sistema educativo y merece las mismas condiciones laborales y de financiación que la pública. Solo así se podrá garantizar una educación digna y de calidad para todos.
El futuro de la educación en La Rioja está en juego. La movilización y la presión ciudadana serán clave para que las autoridades escuchen y cambien las leyes que perpetúan estas desigualdades. Es hora de que todos reclamemos un sistema más justo y equitativo.