LOGROÑO, 17 de diciembre.
Un incidente alarmante ha sacudido esta mañana el Servicio de Urgencias del Hospital Universitario San Pedro de Logroño, donde profesionales de la salud han denunciado públicamente una agresión tanto verbal como física por parte de un paciente hacia varios miembros del personal. Estos trabajadores han manifestado su creciente preocupación, afirmando que incidentes de este tipo han sido una constante en su labor cotidiana. Dichas situaciones, a su juicio, afectan no solo su bienestar laboral, sino también la calidad de atención que ofrecen a la población.
En respuesta a esta problemática, los profesionales demandan que el Servicio de Urgencias sea oficialmente clasificado como un "trabajo peligroso". Este reconocimiento, argumentan, es fundamental para implementar convenios colectivos que garanticen mejores condiciones laborales, así como para fortalecer los protocolos de prevención, protección y apoyo ante situaciones de riesgo y agresiones.
Durante los últimos años, han observado un aumento inquietante en las agresiones hacia el personal sanitario, tanto del tipo físico como verbal. En su comunicado, los profesionales informan que hoy, alrededor de las 12:00, una atención médica fue interrumpida por una agresión múltiple, que no solo afectó a los trabajadores del hospital, sino también a miembros del servicio de seguridad y a agentes de la Policía Nacional que intentaron intervenir.
Además de este caso aislado, los trabajadores enfrentan con frecuencia situaciones de hostilidad, que incluyen insultos y amenazas por parte de pacientes y sus familiares. Estas interacciones adversas, afirman, se han vuelto cada vez más comunes e incluyen agresiones físicas como empujones y mordeduras, en particular durante la contención de pacientes con trastornos psiquiátricos, que son desafíos cotidianos en su labor profesional.
Muchos de estos trabajadores también han recibido alertas del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales acerca de posibles contagios de enfermedades infecciosas. Sin embargo, critican que las notificaciones a menudo carecen de información detallada y clara, sin especificar qué profesionales estuvieron expuestos a situaciones de riesgo, lo que genera un ambiente de confusión y miedo entre el personal.
Los profesionales sanitarios expresan que esta falta de claridad no solo alimenta la ansiedad entre ellos, sino que también representa un riesgo mayor para los demás. Al desconocer su estado de exposición, los profesionales pueden sin querer ser vectores de contagio para otros pacientes y compañeros.
Los trabajadores del Servicio de Urgencias subrayan que son la primera línea en el sistema sanitario, atendiendo a pacientes con enfermedades de alto riesgo biológico, como la tuberculosis o la viruela del mono. Esta constante exposición a riesgos patológicos es parte de su día a día, pero no siempre se reconoce o protege adecuadamente.
Además de las agresiones físicas, la tensión emocional que estas situaciones generan impacta gravemente su salud mental. Los profesionales afirman que estos episodios de violencia crean un clima laboral insostenible, reflejando la urgencia de abordar este tema de manera estructural.
Como conclusión, enfatizan que trabajar en el Servicio de Urgencias implica asumir riesgos significativos, tanto biológicos como de violencia, además de una gestión de la información que necesita ser urgentemente mejorada. Por todo esto, reiteran su clamor por la formalización del reconocimiento de su labor como un trabajo peligroso, lo que permitiría la implementación de las salvaguardias laborales necesarias.
Su objetivo es claro: garantizar un entorno laboral seguro y digno que les permita seguir brindando una atención urgente y de calidad a la población de La Rioja.
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