¿Qué pasa en las aulas de La Rioja con 30°? La falta de recursos pone en riesgo a estudiantes
Las temperaturas en las aulas de La Rioja superan los 30 grados, poniendo en jaque la salud y el rendimiento de los alumnos.
Este problema no es nuevo, pero cada año se agrava. La falta de climatización y espacios adecuados en los colegios hace que, en verano, los estudiantes vivan jornadas insoportables. La normativa sobre seguridad y salud en el trabajo se incumple, y las familias, docentes y sindicatos denuncian que las aulas parecen saunas improvisadas.
Las consecuencias son claras: menor concentración, agotamiento y riesgos para la salud de quienes estudian y trabajan en esas condiciones. Los centros, en muchos casos, se ven obligados a improvisar en espacios que no fueron diseñados para dar clases, como bibliotecas o cafeterías, o en barracones. La situación en el IES Bartolomé Cossío de Haro ha llegado a tal punto que incluso ha provocado la dimisión de su directiva.
Para los ciudadanos, esto significa que la educación pública de calidad en La Rioja está en peligro. Los niños y jóvenes no solo pierden clases, sino que su bienestar se ve seriamente afectado. Padres y madres deben estar atentos y exigir soluciones urgentes a las autoridades.
¿Qué puede pasar ahora? La comunidad educativa pide un plan de climatización y más recursos. Los afectados deben movilizarse y exigir que las administraciones prioricen la construcción de nuevos centros y mejoren las instalaciones existentes. La salud y educación de los niños no pueden seguir en juego por falta de inversión.