Rioja: 50-70 millones de kilos de uva sobrante y sin vender, ¿qué pasará?
La crisis en el sector vitivinícola de Rioja está más fuerte que nunca. La Asociación Riojana para el Progreso de la Viticultura (ARPROVI) exige un plan inmediato para arrancar viñedos. ¿El motivo? No somos capaces de vender toda la uva que producimos, incluso con las mejores cosechas en años.
La situación es dramática: hay más vino del que el mercado puede absorber. Esto significa que muchos agricultores se enfrentan a la desesperación, sin poder pagar sus costes o vender lo que han cultivado. La consecuencia: cada vez quedan menos viticultores, sobre todo los más mayores, que no encuentran quién se quede con sus viñas.
El problema no solo afecta a los agricultores, también a toda la economía local. Rioja ha perdido a 7.700 viticultores en los últimos 25 años. Si no se toman medidas, muchos más acabarán abandonando el campo. La propuesta de ARPROVI pasa por arrancar viñedos en zonas donde no hay posibilidad de cultivo alternativo y proteger a los viejos, que son los que más sufren.
¿Qué significa esto para los ciudadanos? Que si no se actúa pronto, la calidad de nuestros vinos podría mantenerse, pero el campo y las tradiciones vitivinícolas están en riesgo. La economía familiar y el empleo en la zona también se verán afectados si no se controla esta crisis.
¿Qué puede pasar ahora? La administración y el Consejo Regulador deben actuar ya, permitiendo el arranque de viñedos y buscando soluciones que estabilicen el mercado. Los afectados, agricultores y consumidores, debemos exigir medidas claras y urgentes. La historia nos muestra que sin decisiones, la crisis solo puede empeorar.