MADRID, 1 de enero. En un giro significativo dentro del panorama político español, varios presidentes autonómicos han tomado la delantera en la propuesta de un aumento salarial para el año 2026. Este movimiento llega en un contexto donde el ajuste salarial se alinea con el incremento previsto para los funcionarios del Estado.
La información, recogida de los presupuestos de distintas comunidades y reportada por Europa Press, indica que líderes como los de Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja, Castilla y León y Castilla-La Mancha ya han manifestado su intención de aumentar sus retribuciones. Sin embargo, el número total de presidentes que implementarán este ajuste aún está por definirse, ya que varias administraciones regionales aún están confeccionando sus respectivos presupuestos.
Hasta el momento, estos siete barones autonómicos han decidido seguir el mismo ritmo que el Gobierno central, que ha establecido un incremento del 2,5% para este año y de hasta el 2% para 2026 en los salarios de los empleados públicos a través de un decreto ley recientemente aprobado.
Por su parte, el Gobierno de Pedro Sánchez aún no ha hecho pública su propuesta de presupuestos para el próximo año, lo que deja su salario actual, de 90.010,20 euros anuales (7.500 euros al mes), en un estado de incertidumbre.
Con este contexto, el aumento salarial proyectado afectará a varios líderes regionales, incluyendo a Adrián Barbón (PSOE), María José Sáenz de Buruaga (PP), Imanol Pradales (PNV), María Chivite (PSOE), Gonzalo Capellán (PP), Alfonso Fernández Mañueco (PP) y Emiliano García-Page (PSOE), quienes se beneficiarán de este incremento legalmente aprobado para 2026.
Los presidentes han delineado la subida salarial en sus presupuestos, enfatizando que las compensaciones para los altos cargos permanecerán traducidas a las tarifas de este año, garantizando así que no se conviertan en un impedimento para el aumento salarial de los empleados públicos.
Por ejemplo, el presidente de Asturias, Adrián Barbón, verá cómo su salario anual se eleva a partir del aumento que se espera del Estado, mientras que en Cantabria, María José Sáenz de Buruaga también experimentará un crecimiento proporcional al establecido para los funcionarios públicos.
En la comunidad de Navarra, la presidenta María Chivite entra en la misma dinámica, percibiendo un salario previsto de 83.381,76 euros anuales, sujeto a los ajustes por antigüedad y otros factores para el personal contratado.
Los presidentes de La Rioja y Castilla-La Mancha, Gonzalo Capellán y Emiliano García-Page, respectivamente, también se alinean con esta iniciativa, con sueldos que rondan los 82.756 euros y 91.717,78 euros anuales, anticipando incrementos similares a los de los funcionarios.
Por el contrario, algunas comunidades como Madrid, Canarias y Galicia han decidido congelar los salarios de sus presidentes, manteniendo los sueldos tal como estaban. Isabel Díaz Ayuso, presidenta de Madrid, lleva quince años sin cambios en su salario, el cual asciende a 103.090 euros anuales.
Mientras tanto, Fernando Clavijo en Canarias mantendrá su retribución de 76.823 euros, y Alfonso Rueda en Galicia se quedará en 85.743 euros para 2026.
A medida que otros gobiernos autonómicos aún se encuentren en la fase de elaboración de sus presupuestos, la incertidumbre sobre el futuro de los salarios de sus líderes permanece. Actualmente, los presidentes autonómicos tienen una gama de salarios que varían, siendo Salvador Illa de Cataluña el que ostenta el salario más alto, alcanzando los 136.177,5 euros anuales, a la espera de los próximos anuncios de presupuestos.
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