Un joven vizcaíno de 20 años causa daños en la Cruz de San Lázaro y termina en el hospital
Un acto de vandalismo en Ezcaray acaba con un joven herido y un monumento histórico destrozado. La Cruz de San Lázaro, uno de los símbolos más queridos de la localidad, sufrió graves daños en la madrugada del pasado 5 de abril.
Todo empezó cuando un joven de Bilbao trepó por la estructura del monumento, sin pensar en las consecuencias. La inestabilidad provocó que la cruz se desplomara, causando daños tanto en la pieza como en él mismo. El impacto le dejó heridas que requirieron atención médica urgente y un ingreso en el Hospital San Pedro.
Este acto irresponsable ha dejado a Ezcaray sin uno de sus símbolos más emblemáticos y ha generado un gasto importante en su restauración. Además, el joven, que ahora enfrenta cargos por daños al patrimonio, también tendrá que responder por sus heridas y la irresponsabilidad que cometió.
¿Qué significa esto para los vecinos? La pérdida del monumento no solo es un golpe al patrimonio, sino también a la historia y las tradiciones del pueblo. La Cruz de San Lázaro representa mucho más que una estructura, es parte del alma de Ezcaray y de sus habitantes.
Ahora, las autoridades y los vecinos deben reflexionar. La restauración costará dinero y tiempo, y la comunidad debe decidir cómo proteger sus símbolos en el futuro. Es momento de valorar y cuidar lo que nos une y nos define como pueblo.
Lo que puede pasar ahora es que se inicien campañas para reforzar la protección del patrimonio y evitar que vuelva a ocurrir un acto así. Los afectados, tanto las instituciones como los ciudadanos, deberían exigir medidas que aseguren la conservación de sus símbolos y el respeto por su historia.