¿Qué pasa cuando tu seguridad no está protegida? Nuevas agresiones en el San Pedro
Una vigilante de seguridad del Hospital San Pedro de Logroño fue brutalmente agredida este fin de semana mientras cumplía con su trabajo. La víctima resultó herida de consideración tras intentar controlar a un paciente en psiquiatría que la atacó sin motivo aparente. Esto no es un caso aislado, sino que las agresiones a personal de seguridad en el hospital van en aumento.
Cada vez son más frecuentes estas situaciones de violencia en las instalaciones sanitarias, especialmente en áreas conflictivas como urgencias y psiquiatría. Los vigilantes se enfrentan a riesgos que no siempre están debidamente protegidos, y las consecuencias pueden ser graves para ellos y para todos los que usamos los servicios públicos. La falta de medidas adecuadas pone en jaque la seguridad de quienes deben garantizar nuestra atención y bienestar.
Este incremento de agresiones no solo afecta a los vigilantes, sino que también pone en entredicho la calidad y seguridad de la atención sanitaria. La sensación de inseguridad crece entre los profesionales y los pacientes, que podrían estar en riesgo en cualquier momento. La sociedad en general debe preguntarse: ¿estamos haciendo lo suficiente para proteger a quienes nos cuidan?
La concentración que FeSMC-UGT ha convocado para este jueves busca exigir cambios urgentes. La organización pide más protección para el personal, mayor protección jurídica y refuerzos en las plantillas en zonas conflictivas. Es hora de que las autoridades y las empresas actúen antes de que la situación se vuelva aún más peligrosa.
Para los ciudadanos, esto significa que estamos ante un problema que nos afecta directamente. La inseguridad en los centros sanitarios puede traducirse en menos confianza en nuestro sistema público y en un aumento de los incidentes peligrosos. Debemos exigir que se tomen medidas concretas para garantizar la seguridad de todos, tanto del personal como de los pacientes.
El futuro pasa por una acción decidida. Los afectados, en este caso los vigilantes, deben seguir luchando por sus derechos y por un entorno laboral seguro. Mientras tanto, la sociedad debe estar atenta y apoyar estas reivindicaciones, porque la protección de quienes nos cuidan es también nuestra responsabilidad.