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Solicitan más de siete años de prisión para el propietario de un bar en Logroño por acoso y robo a sus empleadas.

Solicitan más de siete años de prisión para el propietario de un bar en Logroño por acoso y robo a sus empleadas.

LOGROÑO, 9 de marzo.

El Fiscalía ha presentado una acusación contundente, solicitando una pena de 7 años y 3 meses de prisión para un hombre que ha sido señalado por múltiples delitos, incluyendo la explotación laboral y el hurto en perjuicio de dos mujeres. El juicio está programado para este miércoles, 11 de marzo, en la Audiencia Provincial, donde se expondrán las pruebas de estos lamentables hechos.

Según los documentos de la acusación, a los que ha tenido acceso Europa Press, el acusado, L.M.F., propietario del Bar 'Juan Lobo Smash God Burger' de Logroño, se aprovechó de la vulnerabilidad de sus víctimas. Ambas eran extranjeras y carecían de permiso de residencia, situación que complicaba su búsqueda de empleo y estabilidad económica.

En particular, se detalla que en febrero de 2024, L.M.F. entabló conversaciones con N.B.H., una mujer marroquí con una autorización de residencia temporal, quien, desesperada por encontrar trabajo, accedió a sus propuestas. A pesar de que se comprometió a ofrecerle un precontrato laboral que le permitiría regularizar su situación, la realidad fue muy diferente.

A partir del 1 de marzo de 2024, N.B.H. comenzó a trabajar, pero el empleador ignoró sus acuerdos iniciales. L.M.F. nunca redactó el contrato prometido y sometió a la trabajadora a largas jornadas, a veces de hasta 13 horas, sin compensación alguna. Aunque se había pactado un salario mensual de 1.330 euros, el único ingreso de N.B.H. fue una parte de sus ganancias, incluso luego de mucho insistir.

La situación se tornó insostenible y, el 4 de mayo de 2024, L.M.F. comunicó a través de un mensaje que ya no necesitaba sus servicios, dejando a la mujer sin explicaciones y con una mera compensación por sus primeros meses laborales, una cantidad que ni siquiera se aproximaba a lo que le correspondía.

La historia no se detiene ahí. En un momento no especificado entre el 6 y el 14 de mayo, el acusado aprovechó su llave para entrar en la habitación de N.B.H. sin su consentimiento, robando 100 euros de su monedero. Además, durante su tiempo de trabajo, L.M.F. hizo comentarios inapropiados y mantuvo actitudes de acoso sexual que agravaron aún más la situación de precariedad en la que se encontraba la joven.

Por otro lado, el acusado no se detuvo allí. Firmó un contrato con otra mujer, G.B., el 17 de abril de 2024, repitiendo su modus operandi con abusivas condiciones laborales. Al igual que con N.B.H., le ofreció una habitación y pronto se vio envuelta en la misma situación de desamparo.

El 13 de mayo de 2024, L.M.F. ingresó en la habitación de G.B., utilizando de nuevo la llave que tenía. Revolvió sus pertenencias y sustrajo 600 euros junto con una pulsera de oro antes de abandonar el lugar. Este acto de robo pone en evidencia su intención de aprovecharse de la confianza depositada en él.

La Fiscalía ha determinado que los delitos cometidos suman un total de tres en el caso de la primera víctima: uno por vulnerar los derechos laborales, otro por hurto y un tercero por acoso laboral. En el caso de G.B., se incluye un delito de hurto, y los responsables son únicamente L.M.F., sin considerar atenuantes que modifiquen su culpa.

En consecuencia, las penas propuestas incluyen cuatro años de cárcel por el abuso laboral hacia N.B.H., además de multas por el hurto y dos años adicionales por acoso. Para G.B., se solicita una pena de 15 meses de prisión. Asimismo, el acusador deberá indemnizar a las víctimas, compensando a N.B.H. con 1.100 euros y a G.B. con 600 euros, más el valor de la pulsera que tomó inapropiadamente.