24h La Rioja.

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Anciano prefiere cuidador en lugar de ayuda oficial, según trabajadora social.

Anciano prefiere cuidador en lugar de ayuda oficial, según trabajadora social.

Por su parte, un médico ha destacado que le sorprendió "la afectividad" que el ahora acusado tenía con la víctima.

LOGROÑO, 5 Mar.

Varios testigos han comparecido este martes en el juicio contra un hombre acusado de un delito de asesinato con alevosía, al envenenar presuntamente -en agosto de 2020- a la persona que cuidaba con un líquido desatascador. Los testigos reiteran el carácter difícil del anciano y una trabajadora social ha afirmado que, en una consulta médica, la víctima le dijo que "se sentía bien con el cuidador" y no quería comenzar "los trámites de dependencia".

En la segunda sesión del juicio contra el acusado de la muerte del hombre de 82 años han comparecido diferentes testigos entre los que han destacado varios vecinos de la víctima, un médico, dos trabajadoras sociales, una camarera y un hombre al que le tenía alquilado un trastero, además del sobrino de la víctima.

En el caso de la trabajora social del centro de salud Gonzalo de Berceo, ésta ha respondido a las preguntas del Fiscal y la Defensa. Como ha declarado, ella conoció a la víctima "tras una intervención en la consulta a finales de julio de 2020". Tras sufrir el ictus "yo le informé en dicha consulta sobre los ámbitos de dependencia pero no los quiso iniciar porque él (la víctima) me dijo que tenía un cuidador y que se sentía bien atendido" y que iban a ir a un notario "pero que no sabía para qué".

Minutos antes ha comparecido también el médico, extrabajador del centro de salud Gonzalo de Berceo, quien estuvo con la trabajadora social en la consulta para "comprobar en qué condiciones se encontraba la víctima".

"Lo citaron y lo vi como médico". Ese día "27 de julio de 2020" -ha precisado- el anciano "vino con el acusado, y yo le pedí que se fuera de la consulta" para que la víctima "no estuviera cohibida". Aún así ha destacado "del cuidador me sorprendió un poco la afectividad que tenía" con la víctima, "no vi temor, ni cambio de actitud cuando salió fuera".

También dentro del ámbito sanitario ha comparecido ante el juez otra trabajadora social quien cuidó del hombre de 82 años en el hospital tras sufrir el ictus (desde el día 11 hasta el día 14 de julio de 2020). Ésta ha indicado que recuerda "ver al acusado" en el hospital "que interactuaba" con la víctima "y que era la persona que lo estaba cuidando".

Además, ha indicado, "a veces discutían pero creo que era una relación normal. Discutían porque creo recordar que" la víctima "tenía genio, pero no discusiones malas". La profesional sanitaria ha subrayado también que, durante los días que el anciano permaneció en el hospital "no pidió contactar con la familia, él no quiso. Siempre es el paciente quien decide".

El juicio también ha contado con la declaración de otro testigo quien tenía alquilado un trastero de la víctima. En su intervención ha explicado que el hombre y él "tuvimos unas palabras porque de un día a otro, de la noche a la mañana, me dijo que tenía que sacar todo lo que tenía en el trastero porque se lo quería alquilar a otro".

"Yo le dije que no y que me dejara tiempo para buscar otra cosa. Tuvimos cuatro palabras y cuando tuve otro trastero -al cabo de tres semanas o un mes- le devolví sus llaves. Yo no quería problemas, no quería discutir con nadie y me fui".

Además ha dejado claro -a preguntas de la defensa- que en esas cuatro palabras "yo nunca le dije que le iba a romper las piernas. Yo nunca he amenazado a este señor, a mí me caía bien".

Durante el día de hoy también ha intervenido una de las camareras del bar donde la víctima acudía asiduamente. Ésta ha reconocido haberle visto en varias ocasiones con el ahora acusado. Al respecto, ha añadido, "(el acusado) era muy agradable con él, no vi que se sintiera amenazado por él ni nada extraño cuando venía a tomar café. Solo le acompañaba y le daba el café".

Finalmente, han comparecido varios vecinos del inmueble que compartían con la víctima. Una de ellas asegura que "casi siempre estaba solo" menos en los últimos meses de su vida cuando "empezó a haber más movimiento en su domicilio".

En julio del 2020 "el hombre vivía solo y sí que empecé a oír más ruidos. Noté que había más movimiento en la casa, que entraban y salían. No sé si mucha gente pero sí que había movimiento".

Sobre su relación con los sobrinos, indica, "hablaba de sus sobrinos alguna vez pero no sé si iban a visitarlo".

El fiscal pide 23 años de cárcel para A.V.M., de 46 años, sin antecedentes penales, por un delito de asesinato con alevosía, al matar a la persona que cuidaba, un hombre impedido de 82 años, con un liquido desatascador. Además, le reclama una indemnización de 300.000 euros "a quienes resulten ser los herederos".

Según el escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, el acusado entró en contacto con la víctima, J.V.L., cuando le alquiló una plaza de garaje y un trastero de su propiedad en la Calle Beratúa de la ciudad de Logroño.

Poco después el acusado comenzó a ejercer funciones de asistencia a J.V.L., en un principio sólo durante el día y con posterioridad llegando a pernoctar el domicilio de la víctima, debido a que éste sufrió un ictus -por lo que estuvo hospitalizado desde el día 11 hasta el día 14 de julio de 2020- y necesitaba una mayor atención, al quedarle como secuela problemas de movilidad.

Tres días después de salir del hospital, el acusado acompañó a la víctima a una notaría, donde éste último "otorgó testamento instituyendo heredero al acusado con la obligación de prestarle asistencia y cuidados hasta su fallecimiento". Dicho testamento revocaba otro en el que instituía como herederos, por mitad e iguales partes, a sus sobrinos.

Posteriormente, el 4 de agosto de 2020, el acusado acudió al establecimiento de productos de fontanería donde compró un producto desatascador profesional. Esa misma noche, administró a la víctima el medicamento Noctamid, "en cantidad ligeramente superior al rango terapéutico, para provocarle somnolencia, y hallándose en ese estado, que le impedía defenderse, el acusado le hizo ingerir parte del producto desatascador mencionado anteriormente, con el propósito de causarle la muerte y poder heredar sus bienes".

Transcurrido un cierto tiempo desde dicha ingesta, el acusado llamó al servicio de emergencias SOS Rioja. Tras acudir el personal sanitario al domicilio, y tras una primera asistencia, fue trasladado al servicio de urgencias del Hospital San Pedro, donde ingresó a las 02,32 horas del día 5 de agosto.

La víctima falleció a las 07,50 horas del mismo día, siendo la causa inmediata de la muerte "fallo multiorgánico secundario a perforación gástrica y la causa inicial o fundamental perforación gástrica por ingesta de producto químico ácido", según siempre el escrito del Fiscal.