LOGROÑO, 9 de marzo.
Un hombre ha aceptado una condena de un año y seis meses de prisión tras reconocer su culpabilidad en un caso de lesiones ocurrido en Haro, La Rioja. Esta decisión establece también que el condenado no podrá acercarse a la víctima a menos de 200 metros ni comunicarse con él de ninguna forma durante un período de cinco años. Además, se ha desestimado una acusación por amenazas.
Según el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja (TSJR), la fiscalía ha considerado atenuante el hecho de que han pasado cinco años desde los acontecimientos y ha valorado positivamente la compensación económica de 29.085 euros que el acusado ha pagado. Esta suma cubre la responsabilidad civil establecida en la acusación inicial y los costes del proceso judicial.
El Ministerio Fiscal había solicitado inicialmente una pena de cinco años y medio de prisión por lesiones y amenazas, destacando detalles escalofriantes del ataque. El acusado, en un violento episodio, mordió a la víctima, incluso arrancándole parte de una oreja.
Los sucesos datan del 13 de octubre de 2021. A la una de la tarde, la víctima, identificada como B.L.I., transitaba por la calle Virgen de La Vega en Haro, cuando el condenado, A.A.O., estaba al volante de una furgoneta. Tras notar la presencia de B.L.I., el acusado ordenó al conductor detenerse cerca de él.
Al bajarse del vehículo, A.A.O. se acercó rápidamente a B.L.I. desde atrás, comenzando a golpearlo en la cabeza con puñetazos. Sin embargo, la víctima logró esquivar los impactos y empujó al agresor, quien terminó chocando contra una barandilla.
Luego de este primer enfrentamiento, el acusado se levantó y volvió a atacar, mordiéndole en el ojo y en la oreja, llegando a arrancar un fragmento de esta última, antes de huir del lugar corriendo.
Más tarde, alrededor de las cuatro de la tarde, mientras B.L.I. recibía atención médica por sus lesiones en el Hospital San Pedro de Logroño, el agresor se presentó y lanzó una amenaza a la madre de la víctima, gritándole que "esto no ha hecho más que empezar".
Las lesiones sufridas por B.L.I. fueron graves, incluyendo una avulsión de la oreja y múltiples heridas que requirieron tratamiento médico que incluyó anestesia y suturas. La recuperación tomó nueve días, con un tiempo significativo de recuperación debido a la naturaleza de las lesiones.
Como resultado de este ataque, B.L.I. conserva una cicatriz visible y un perjuicio estético moderado por la pérdida de parte de su pabellón auricular. Desde el día siguiente al incidente, el acusado ha estado bajo una orden de alejamiento de 150 metros de la víctima, ante la valoración de que sus actos constituían un delito de lesiones y amenazas, sin que existieran atenuantes que modificaran su responsabilidad penal.
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