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Investigación de la UR y la UZ explora el impacto del derecho al olvido y la eliminación de datos.

Investigación de la UR y la UZ explora el impacto del derecho al olvido y la eliminación de datos.

LOGROÑO, 15 de febrero. Una nueva investigación de la Universidad de La Rioja y la Universidad de Zaragoza destaca la importancia del Derecho al Olvido digital, así como sus implicaciones en áreas legales, éticas y ecológicas. Este estudio pone de relieve la necesidad de repensar cómo manejamos nuestros datos en la era digital.

La revista ACM Computing Surveys ha presentado el trabajo titulado 'Las múltiples caras del borrado de datos: acerca del significado y las implicaciones de la eliminación de datos'. Este artículo ha sido elaborado por Ignacio Marco-Pérez, Beatriz Pérez Valle y Ángel Luis Rubio de la Universidad de La Rioja, junto a María Antonia Zapata de la Universidad de Zaragoza.

El artículo está accesible en el Portal de Investigación de la Universidad de La Rioja y en formato abierto en ACM Computing Surveys, que ostenta un impresionante factor de impacto de 28. Esto la posiciona como la revista líder en su categoría dentro del ámbito de la informática, superando el estándar considerable de 2-3.

Este trabajo, resultado de la colaboración entre investigadores de la red del Campus Iberus y el Grupo 9 de Universidades (G-9), también incluye un análisis de lecciones aprendidas y desafíos pendientes en el proceso de eliminación de datos. Además, examina terminología técnica relevante que diferencia entre los conceptos de "borrado recuperable" y "borrado no recuperable".

Uno de los apartados más impactantes del artículo señala las tecnología donde el borrado de datos tiene un papel crucial, abarcando desde bases de datos temporales hasta tecnologías emergentes como el blockchain y el aprendizaje automático.

Por ejemplo, surge el dilema de los sistemas de inteligencia artificial que pueden recuperar datos que previamente se consideraban eliminados, lo cual plantea importantes interrogantes técnicos, éticos y legales que la sociedad debe abordar.

En un mundo donde nuestros datos se almacenan en una variedad creciente de dispositivos, desde ordenadores y servidores hasta móviles y vehículos, la cuestión de qué datos deberían ser eliminados ha adquirido una nueva urgencia. La creciente recolección y almacenamiento de información nos lleva a reflexionar sobre las condiciones y los métodos para un borrado responsable.

La relevancia del aspecto legal es significativa, especialmente tras la implementación por parte de la Unión Europea del "derecho al olvido", que permite a los ciudadanos exigir la eliminación de sus datos de las bases de datos de cualquier entidad. Esto ha llevado a las organizaciones a desarrollar protocolos que no solo garanticen la eliminación, sino que también demuestren su efectividad.

Este nuevo panorama supone desafíos para las empresas y los proveedores de tecnología, que deben encontrar un equilibrio entre la eliminación de datos y la necesidad de mantener copias de seguridad en caso de borrados accidentales.

Asimismo, la dimensión ética no debe ser subestimada, sobre todo en el contexto del fallecimiento de una persona. La permanencia de los restos digitales plantea interrogantes sobre quién tiene derecho a gestionar esos datos, especialmente en ausencia de instrucciones claras del difunto.

Desde una perspectiva ecológica, la sostenibilidad del almacenamiento de datos a largo plazo es cuestionable. Con un crecimiento anual del 27% en el volumen de datos, el consumo de recursos naturales está en aumento y resulta insostenible.

En este contexto, se torna crucial replantear no solo qué datos retener, sino también cuáles deben ser eliminados mediante planes estructurados que equilibren seguridad y disponibilidad. Además, la gestión adecuada y el reciclado de dispositivos se convierten en métodos definitivos de borrado, aunque estos procedimientos también enfrentan desafíos tanto a nivel de software como de hardware. Lamentablemente, la "chatarra electrónica" a menudo termina en países en desarrollo, generando problemas adicionales en el tratamiento de desechos electrónicos.