Temporales fuera tras tres años: así afecta a la sanidad riojana
El Gobierno riojano culpa a la ley estatal de echar a temporales tras tres años. Así puede afectarte en el centro de salud y en el colegio.
Si vas al médico en La Rioja, puede que el profesional que te atienda mañana no sea el mismo que hoy. Y la razón está en una ley estatal que obliga a echar a los interinos tras tres años en la misma administración.
El Gobierno riojano asegura que no tiene margen de maniobra. Su portavoz, Alfonso Domínguez, sostiene que todas las comunidades autónomas llevan tres años pidiendo al Estado que cambie esa norma, porque la rigidez de la legislación obliga a perder personal que ya conocía el puesto y el servicio.
¿Qué significa en la práctica? Que cuando una plaza temporal llega al límite, el profesional que la ocupa tiene que salir aunque no haya conseguido una plaza fija. Y eso afecta a todos los servicios públicos, no solo a la sanidad. Colegios, hospitales y centros de salud funcionan con personal que puede cambiar de un curso a otro.
Desde el Ejecutivo regional aseguran que han aumentado las plantillas: según sus datos, hay más médicos, más enfermeras y más docentes que hace tres años. Son cifras que el Gobierno pone sobre la mesa frente a las críticas del PSOE y de los sindicatos, que hablan de caos organizativo en el Servicio Riojano de Salud.
Aquí conviene mirar los datos con calma. Más plantillas no siempre significa más estabilidad: si cada año se renuevan los equipos, la continuidad con los pacientes se resiente. Y el Gobierno no ha explicado con detalle cuántas bajas se han producido por el límite de tres años ni cuántas plazas son ya fijas.
Si eres usuario del sistema, lo más útil ahora es estar atento a los avisos de tu centro de salud y pedir información cuando cambie tu profesional de referencia. Si trabajas como interino en la comunidad, conviene informarte en tu sindicato sobre tus derechos y las convocatorias de plazas en curso. El Gobierno riojano dice que seguirá reclamando al Estado un cambio legal; hasta que eso ocurra, la pelota está en el tejado de quienes gestionan las plantillas.