Un riojano, mejor entrenador del mundo: De la Fuente gana el Cruyff
El riojano Luis de la Fuente gana el Cruyff al mejor entrenador, tras ser campeón del mundo. Un orgullo que pone a La Rioja en el mapa del fútbol mundial.
Un riojano de Haro acaba de ganar el trofeo Johan Cruyff al mejor entrenador de la temporada 2025-2026. Sí, Luis de la Fuente, el seleccionador de España, se ha llevado el premio en la Gala del Balón de Oro de Londres.
Y no es un premio cualquiera. Es el primero que consigue en esta categoría, y llega después de un año redondo: la selección es campeona del mundo desde el pasado verano, y antes ya había ganado la Eurocopa y la Liga de Naciones. Tres títulos grandes bajo su mando.
Los números también impresionan. Con De la Fuente al frente, España ha encadenado 42 partidos seguidos sin perder, una marca que ninguna selección había logrado en toda la historia, y once victorias consecutivas. Para que te hagas una idea: ha superado a rivales de peso como Luis Enrique, Mikel Arteta, Unai Emery o Vincent Kompany, todos ellos con títulos importantes ese mismo año.
¿Y qué significa esto para la gente de La Rioja? Pues que un paisano nuestro está poniendo el nombre de la comunidad en el mapa mundial del fútbol. Cuando en un bar de Calahorra o en una peña de Arnedo se habla de la selección, ahora también se habla de Haro. Es orgullo local, sí, pero también visibilidad para una tierra que muchas veces pasa desapercibida.
El Gobierno riojano ha salido a felicitarle y ha destacado algo que va más allá de los trofeos: los valores con los que trabaja. El propio De la Fuente insiste en que el premio es colectivo, que lo comparte con sus jugadores, con su cuerpo técnico y con la Real Federación Española de Fútbol. Y recuerda a su familia, incluidos los que ya no están.
Lo que viene ahora es claro: el reto es mantener el nivel. Ganar una vez es difícil; sostenerlo es lo que separa a los grandes. Para los aficionados, lo práctico es seguir los próximos compromisos de España, que con este entrenador ya son sinónimo de buen juego y resultados. Y para los riojanos, una buena ocasión para ponerse la camiseta, reunirse con amigos y celebrar que la tierra de Haro tiene hoy un referente mundial.