El 14,5% de los jóvenes está emancipado: en 2008 era el 26%
Solo el 14,5% de los jóvenes españoles está emancipado, frente al 26% de 2008. Alquileres y precios disparados frente a sueldos estancados.
Solo el 14,5% de la juventud española vive emancipada hoy. En 2008 era el 26%. Dicho de otra forma: casi uno de cada cinco jóvenes de entonces ya tenía casa propia y hoy apenas uno de cada siete lo consigue.
La cifra salió en la asamblea constituyente de RUGE La Rioja, la organización juvenil de UGT, donde Belén Guirao, responsable estatal, habló de la movilización de los jóvenes por la vivienda, la educación y la sanidad. Laura Martínez Duarte fue elegida secretaria general de la organización riojana.
¿Qué significa esto en la vida real? Que la edad media para irse de casa ya no está en los 28 años de 2008, sino en los 30,2. Dos años más viviendo con los padres, o pagando un alquiler que se come gran parte del sueldo.
Los datos que se citaron son duros. Los salarios han subido un 22% en diez años, pero el precio de compraventa de la vivienda ha subido un 77%, el alquiler medio un 37% y el valor medio de las hipotecas un 42%. El salario mediano de una persona joven ronda los 1.050 euros, y el alquiler mediano ya supera los 1.176.
Para un joven riojano, esto se traduce en algo muy concreto: tener trabajo no garantiza poder vivir solo. Según la organización, muchos destinan más de la mitad de su sueldo al alquiler, y en cuatro años el precio de alquiler ha subido un 32%. Si tu casa depende de que tus padres te echen una mano, la justicia social queda en entredicho.
La organización también denuncia contratos encadenados, horarios imposibles y prácticas que sustituyen a trabajadores. Cuando los sueldos no llegan a fin de mes, la emancipación se aleja aún más.
Las organizaciones han convocado una huelga general para el 11 de noviembre y piden a los estudiantes que se sumen. Lo que pase después dependerá de si la presión social se traduce en medidas concretas sobre vivienda y salarios. Quien esté en esta situación puede informarse de sus derechos, participar en las movilizaciones y dirigirse a los sindicatos o a las administraciones locales para exponer su caso.